Cómo elegir la molienda correcta (y por qué importa tanto)
El mismo café puede dar una taza dulce y limpia o un trago amargo y polvoriento. La diferencia casi siempre está en la molienda: es la perilla que controla cuánto y qué tan rápido el agua extrae.
La regla de oro
Cuanto más corto el contacto entre agua y café, más fina la molienda. Espresso (30 segundos) pide molienda fina; filtro (3 minutos) pide media; prensa (4 minutos) pide gruesa.
Nuestras tres opciones
- Grano: la mejor si tenés molinillo — molés al momento y el café conserva sus aromas semanas enteras.
- Filtro: molienda media, pensada para V60, chemex y cafeteras de goteo.
- Espresso: fina y pareja, calibrada para máquinas hogareñas.
Todos los cafés de la tienda salen en cualquiera de las tres, al mismo precio. Si dudás entre dos, llevate grano y un molinillo manual: es la mejora más grande por peso que existe en el café casero.
¿Y si ya compré molido para otro método?
Se puede rescatar: molido fino en prensa, acortá la inmersión a 2 minutos; molido grueso en filtro, verté más lento y en más pulsos. No será perfecto, pero salva la bolsa.